Hola, Quiero saber más sobre la Red!

Siempre he dicho que nos debemos a la tierra

Fue por el mundo y regresó al campo

Camilo Melo dejó su vida profesional en Argentina para regresar a sembrar al campo. Hoy es caficultor de la vereda San Luís de Ocoa en Villavicencio y es el socio más joven de la Asociación de Productores Agroindustriales de Villavicencio Piedemonte llanero – ASPRA-, donde su experiencia en el procesamiento del café le ha permitido hacer un gran aporte para desarrollar el Café Montellano. 

Además, junto a su padre siembra arroz y maíz. Aunque ha vivido en Canadá y Argentina y es profesional en diseño industrial con especialización en animación de personajes por computador, su verdadera pasión, es el campo.

El ecoturismo una gran oportunidad 

Para Camilo también es importante acercar a las personas a la experiencia con la naturaleza, por eso es pionero en la asociación ASPRA del ecoturismo con la creación de un glamping denominado: Nakuanü, tierra de dioses. 

Aprendiendo de los pueblos ancestrales

Para Camilo sus grandes maestros caficultores han sido los indígenas Cubeos de Mitú – Vaupés, quienes llegaron desplazados por la violencia a buscar oportunidades de trabajo en su finca, ellos llevaron la propuesta del cultivo de café y hoy son una gran familia, juntos han aprendido sobre recolección, fertilización, trasplantes, incluso a preparar y tomar una buena taza de esta estimulante bebida. 

Desde entonces, siempre que se necesita mano de obra en el cultivo, se capacita y se contratan a mujeres, jóvenes y adultos de esta comunidad indígena, promoviendo una cultura de solidaridad, reconocimiento y desarrollo para estos pueblos ancestrales. 

Apuesta por el trabajo asociativo

Para Camilo, en ASPRA todo se han construido con las uñas, reconoce que el fortalecimiento productivo, empresarial y comercial que les ha ofrecido el convenio FAO Ecopetrol, es un gran impulso que hoy les permite tener una planta de procesamiento del café con equipos de última tecnología en pos-cosecha, lo cual les ha demostrado que al trabajar de manera asociativa son más competitivos y fuertes. 

La apuesta de Camilo en ASPRA es que la marca de la organización: Café Montellano, incursione en los cafés de especialidad, por eso promueve la producción limpia y busca enfatizar en la poscosecha el aroma del producto con sus notas a fresa, mango, nueces y chocolate.

Más que campesinos empresarios del campo

Camilo invita a los productores agrícolas de ASPRA a sentirse empresarios del campo, a valorar su trabajo en el mercado y no poner límites a sus sueños. Pero también considera que, como consumidores de productos del campo, los colombianos tenemos la oportunidad de hacer un ejercicio de agradecimiento a esas familias que en arduas jornadas y con una constancia infranqueable, trabajan para llevar los mejores productos a nuestra mesa.